Donde la Luz Dorada
roza la Sombra.

Antes de ser un espacio, fuimos nómadas del hedonismo. Durante seis años, recorrimos el mundo desentrañando sabores, estudiando texturas y soñando con un refugio propio. Buscábamos la perfección, pero la naturaleza nos tenía reservado un bautismo diferente.

Descender

"El destino nos aguardaba en la inmensidad de las sierras de Merlo. En un santuario de domadores, la antigua regla de la equitación se invirtió: no seríamos nosotros quienes eligieran a la bestia, sino la bestia quien reconocería nuestro espíritu."

I

El Centauro

De la tierra surgió un corcel robusto, de grises y marrones profundos, forjado en la fuerza bruta y el fuego, su nombre 'Centauro'. Él eligió a Fabián, consagrándolo como El Centauro, el señor de las brasas y el instinto puro.

II

El Príncipe

A su lado irrumpió 'Princesa': una yegua de un blanco inmaculado, brillante y altiva, dueña de una pulcritud que detenía el tiempo. Ella me reclamó, sellando mi identidad como El Príncipe, el guardián de la cristalería y la sommelería.

Ese día, en la altura de la sierra, nació nuestra dualidad.